Cultura Chorrera Primera parte


CHORRERA

Primera Parte.
La Cultura Chorrera representa el punto más alto del arte en el período formativo.

Chorrera se extendió por una amplia zona, que comprende costas del Guayas, desde la región península de Santa Elena hasta la región del Palmar; puntos de Manabí y Esmeraldas, y las orillas del Daule y el Babahoyo.
Cuanto se ha recuperado de esta cultura nos hace pensar en sociedades ricas. Esa riqueza parece haber dado lugar a la división de tareas. Aparece entonces, por primera vez, en el horizonte ecuatoriano, el artista.
Los artistas especializados de Chorrera conducen a grados muy altos de belleza y refinamiento una cerámica que tenía sus raíces, lo mismo técnicas que artísticas, en las cerámicas de Valdivia y Machalilla.
Las vasijas llegan a ser verdaderas esculturas antropomorfas y zoomorfas, que cuentan entre las más hermosas que se hayan hecho en el continente. 
Una vasija, por ejemplo, tiene la forma de un acróbata haciendo una arqueadura de espaldas. La tradición Machalilla de adornar las vasijas con figuras en relieve se desarrolla hasta sus últimas posibilidades artísticas.

En una botella de pico doble -que es silbato- se ha sentado un tocador de rondador, miniatura de hermosa estilización. Y se da un paso más: la vasija toda adopta la forma de un animal. Hay una en forma de tortuga. Un espléndido cuenco representa un murcié-lago: toda el área del tazón está concebida como el cuerpo del murciélago; la cabeza y las alas configuran los bordes.

Para el adorno pintado se inventa la decoración llamada negativa, que, en lo esencial, consiste en que, en lugar de pintar los motivos o figuras ornamentales, se pinta lo que las rodea, el fondo. Las figuras conservan el color del barro (simple o tratado).
En el caso chorrera, un engobe resistente protege áreas de la vasija del tizne del ahumado. Las formas decorativas quedan con el color del barro con el engobe, destacadas contra el negro brillante. En casos, esas formas destacadas en negativo tienen un color amarillento. Se desarrollaron avanzadas técnicas para proteger las zonas que se quería destacar en negativo. Algunas es posible que se hayan recibido: se hallan en la cultura Cerro Narrío, que es algo anterior, y en culturas también algo anteriores de la costa del Perú. Sea de ello lo que fuere, los artistas chorrera se aprovecharon de lo propio y lo ajeno para llegar a un altísimo nivel técnico cerámico, que les permitió desplegar sus brillantes ideas artísticas.
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