Formas comunes de aplicar el uso de las plantas medicinales

Las formas más comunes de aplicación de las plantas medicinales

PRIMERA PARTE

A pesar de que existen diversas formas de extraer y aplicar los principios activos y las propiedades curativas de las plantas medicinales, algunas de ellas son conocidas, por ser las más sencillas de preparar y, tal vez, las más inocuas.

Es importante conocer como utilizarlas dentro del hogar.

En estas primera parte presentamos las principales.

INFUSIÓN

Es el remedio más común y la forma más habitual y sencilla de preparar las plantas medicinales, tanto secas como frescas. Para ello se pueden utilizar una o varias plantas, beneficiándonos así de las propiedades medicinales de cada una de ellas.

Las partes de la planta que más comúnmente se usan son las aéreas, es decir, las flores y las hojas.

La principal razón para usar las plantas en infusión, y por tanto sin someterlas a ebullición junto con el agua, es que al hervir las plantas aromáticas se evaporan sus principios activos.

Forma de tomarla

Las infusiones son remedios suaves que se pueden tomar para aliviar determinados síntomas.

El período de estas tomas oscila de cuatro a ocho semanas, y la frecuencia normal de ingesta es de dos a tres veces por día, generalmente después de las comidas.

Mientras algunas infusiones aportan un alivio prácticamente inmediato, otras requieren cierto tiempo de actuación, siendo la constancia un elemento básico.

Preparación.

  • En un recipiente caliente colocar las hierbas.
  • Añadir la cantidad de agua hirviendo necesaria.
  • Tapar y dejar reposar de 5 a 10 minutos.
  • Colar o filtrar y servir

Cosejos para las infusiones.

  • La infusión se debe preparar en recipientes de vidrio, porcelana o acero inoxidable, pero nunca de aluminio.
  • La proporción de hierbas frescas o secas es de una cucharada rasa por cada taza de agua.
  • No es recomendable incrementar el tiempo de infusión.
  • Si se desea preparar la infusión en grandes cantidades, una vez colada o filtrada, pasar a un recipiente con tapa y guardar en el frigorífico, no más de 24 horas.
  • Esta tisana se puede calentar de nuevo, pero nunca debe llegar a hervir

DECOCCIÓN

Para hacer una decocción generalmente se usan las partes duras de las plantas, como los tallos, la raíz y la corteza.

Este proceso consiste en hervir las plantas para extraer de ellas las sales minerales y sus principios activos.

El líquido resultante, colado o filtrado, se usa indistintamente para beberlo o para su aplicación en compresas.

Otra modalidad para elaborar una decocción o cocimiento consiste en realizar una reducción del líquido hasta que quede la mitad o una cuarta parte del volumen del líquido inicial.

Esta modalidad se puede utilizar para hacer una decocción o reducción de las plantas cuyas sustancias activas no se alteran con el calor.

PREPARACIÓN

En un recipiente esmaltado poner la cantidad de agua necesaria a hervir a fuego lento. Cuando el agua hierva, añadir las hierbas y dejar hervir entre 5 y 20 minutos. Reposar y colar o filtrar

COMPRESAS

Las compresas son eficaces en el tratamiento de contusiones, inflamaciones.

Para ello, se vierten unas gotas de aceite esencial (o el líquido resultante de una decocción o infusión) sobre un tejido natural, y se aplica sobre la piel para que absorba sus componentes medicinales.

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Preparación.

  1. Se humedece con el líquido de la decocción o infusión un trozo de tela limpia – que se pueda esterilizar -, como lino, algodón o gasa.
  2. Se aplica la compresa caliente, debiendo aplicarse a la máxima temperatura que pueda soportar el cuerpo, y se mantiene hasta que ésta se enfríe.

EMPLASTOS

Los emplastos han sido utilizados durante siglos. Para su preparación se utiliza cualquier parte de la planta, preparando una pasta que se envuelve en una gasa esterilizada, y se puede aplicar en caliente o en frío.

Para hacer un emplasto existen diversos procedimientos: se utilizan las partes sólidas de las plantas, bien en su estado natural, su pulpa o su jugo, o se utiliza la planta después de haber realizado una decocción o una infusión.

Otro procedimiento consiste en reducir la planta a polvo y hacer una pasta, bien con aceite o con una infusión.

Se puede aplicar la planta directamente sobre la piel, en su estado natural o sometida a cocción, cubriéndola con una gasa. También puede aplicarse colocando sobre la piel una gasa, luego la planta, y para terminar otra gasa.

Patrick Rohmer

Médico nutricionista, Facultad de medicina, Universidad Leipzig. Director del proyecto Comer Rico, comer bien, vivir sano, en pueblos de Sudamerica y África. Expositor de varias obras promoviendo la prevencion de enfermedades mediante una buena nutrición.

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